SER MUJER EN CHINA, CRUEL DEST1NO PARA MILLONES



Cataluña, 7 de marzo del 2003 (Silvia Torralbal Canal Solidario/Tertulia). El intercambio de mujeres y el abuso sexual son prácticas habituales en centenares de comunidades chinas. La escritora Xinran Xue saca a la luz estos abusos silenciados en su libro “Nacer mujer en China”.


En la Colina de los Gritos, un pueblo rural de China, las mujeres son sólo valoradas por su utilidad y “constituyen el artículo de comercio más preciado en la vida de los aldeanos’. El intercambio de mujeres entre hombres está al orden del día, igual que la cesión de hijas recién nacidas. En este remoto lugar existe una práctica social poco común: “compartir a una mujer entre varios hombres” con el único propósito de procrear, por supuesto, hijos varones.
A pesar de las grandes diferencias entre las 56 etnias que viven en China, casi todas comparten una característica común: la falta de derechos y la sumisión de la mujer, especialmente en las áreas rurales. “La cultura del silencio y de esconderse” suele imponerse, pero la periodista y escritora Xinran Xue transforma en palabras este silencio en el libro “Nacer mujer en China”.
“No creo que mis historias puedan explicar una situación general de la vida de todas las mujeres chinas, pero hablan de mujeres de niveles de vida distintos, diferentes edades y nivel de educación que soportan problemas similares”, explica Xinran Xue, quien durante varios años recorrió centenares de aldeas chinas para rescatar la voz de las mujeres. La idea surgió en 1989, tiempo en que el régimen comunista empezaba a abrirse, y Xinran Xue puso en marcha un programa radiofónico que invitaba a las mujeres a compartir sus experiencias. Las historias de matrimonios de conveniencia, acoso sexual, pérdida de hijos y compra-venta de mujeres llegaron en carta a esta periodista, quien decidió visitar las comunidades rurales y ciudades y recoger la experiencia de miles de chinas.
Así conoció la historia de Hongxue, una chica que siempre quería estar enferma para alejarse de casa y de su padre, que abusaba sexualmente de ella desde muy pequeña; y los temores de varias mujeres que pensaban que con coger la mano de un hombre podían quedar embarazadas. En total, “Nacer mujer en China” recoge las voces silenciadas de quince mujeres. El libro, que se publica el próximo septiembre en China, ya ha sido traducido a 24 idiomas. “En China los hombres nunca están orgullosos de sus mujeres, ni en casa ni fuera. Si alguien dice ‘mi hija es hermosa’, todo el mundo pensará ‘este hombre es tonto’. El hombre tiene que decir ‘mi hija es horrible”. Explicar la situación de las mujeres en su país ha enfrentado a Xinran Xue a otros compatriotas que desde hace años viven exiliados.
EDUCACIÓN, LA PRINCIPAL HERRAMIENTA. Cambiar la actitud de estas personas y mejorar la vida de gran parte de las chinas es un trabajo dificil y que, según la autora de 11Nacer mujer en China”, sólo se llevará a cabo en varias generaciones. Para ello -continúa- es necesario formar a hombres y mujeres. “La educación no sólo tiene lugar en la escuela, sino también en la familia y en la sociedad. Si las mujeres saben cómo educarse a sí mismas y a sus hijos, los chinos reunirán las condiciones necesarias para mejorar su calidad de vida”.
Para Xinran Xue, la futura China sentará sus bases en la juventud actual; de ahí la necesidad de una buena educación. Pero además, las organizaciones no gubernamentales y la comunidad internacional deben participar en esta tarea, con programas dirigidos a la población femenina de las áreas rurales. “Tengo la sensación de que no saben cómo ayudarnos”.
“Nacer mujer en China” ha sido publicado por las editoriales Emecé y Edicions 62, en castellano y catalán respectivamente.