REFLEXIÓN DEL LUNES – Libertad y emoción – Por Eduardo Peluso

Cuando hace una semana  mi hija  leyó la Reflexión de los lunes, me hizo una hermosa devolución, y finalizo con una pregunta: -¿porque el lunes próximo  no le escribís algo a tus hijos?, Esta pregunta me genero una interpelación sobre lo que sucede cuando escribo, a quien le escribo y para que escribo, lo que  automáticamente hizo surgir la palabra libertad como eje de este ensayo.

Claro, supongo que siendo 25 de Mayo esa palabra resuena doblemente, ante lo que significa hacer uso de la misma, en un contexto social donde se resignifican conceptos como los de Libertad y Patria.

Cuando era pequeño, en la escuela, muchas veces en el año, pero fundamentalmente los 25 de Mayo, el himno nacional resonaba en mis oídos con una posición corporal de firme, y la repetición en tres oportunidades de una  estrofa final que resultaba amenazante e inentendible…”y juremos con gloria morir….”.

Poder expresarse con reflexiones antropológicas o filosóficas es hacer uso de una libertad que en condiciones de una vida común no lo notamos, pero hoy, en medio de este aislamiento físico  tal vez, es una de las pocas libertades  que podemos ejercer para relacionarnos con los demás.

Reflexionar críticamente sobre algunos temas y compartirlo, es una forma de tejer lazos con esos otros que necesitamos abrazar y besar y que  lamentablemente hoy no podemos hacerlo porque como ya sabemos, a mayor seguridad, menor libertad.

Una forma de trascender en este contexto puede ser a través de nuestro lenguaje. Él nos permite expresar y dejar  testimonio de quienes somos y fuimos, generando algún recurso desesperado para que el recuerdo le gane al olvido, y mantener esa ilusión de inmortalidad que para quienes creemos que Dios no creo al hombre, sino fue el hombre quien creo a Dios.

Sin embargo, la pregunta “-¿porque no les escribís  a tus hijos?”, me interpela profundamente, porque incluye posiblemente un cuestionamiento tan acertado como antiguo, que pone en juego una diferencia casi  ontológica entre lo racional y lo emocional.

Posiblemente decirles a mis hijos lo que  representan en la vida, parecería ser  mucho más fácil que elaborar algún pensamiento complejo, y sin embargo, expresarlo en la escritura me genera una emocionalidad que ningún pensamiento racional me haya creado.

Por eso, esta reflexión está dedicada, a mi esposa Roxana, a mis tres amados hijos Natalia, Melisa y Luciano, a los tres soles que ya brillan esplendorosamente,  Santiago, Benjamín y Trinidad, y a ese pimpollo  que se está gestando tan rápidamente, que hasta uno dudaría si los embarazos no redujeron su tiempo debido a la cuarentena.

Hoy se conmemora un aniversario más de la revolución de Mayo, como el más camino hacia la libertad de nuestra República Argentina, pero en esta oportunidad quisiera  utilizar otro significado alternativo de la palabra Libertad, que es la de origen griego, como Lipto: desear,  y de este modo estaría relacionada con la palabra Libet: placer, y con la palabra alemana Liebe, que significa  amor.

Jugar de este modo con las palabras, me habilita a decir que la libertad es el deseo que me unió a Roxana, y que unidos por el amor, creamos esa patria que es nuestra familia, pero tal vez más importante aún, es darme cuenta finalmente, después de tantos años, el sentido de esa frase que tanto miedo y angustia me causaba cuando era niño, que ahora comprendo, y apoyo totalmente  porque por mi Patria y con la libertad que da el amor…”juro con gloria morir”.

E.P