Amparo en plena cuarentena de la jueza Martina Isabel Forns

Juzgado Federal de San Martín

En tiempo récord y por mail, la Justicia otorgó un amparo en plena cuarentena

Fue en el caso de una nena a quien la obra social le había recortado el servicio de enfermería. Marca un antecedente en procesos y fallos por medios digitales.

Aún en tiempos de cuarentena hay situaciones dramáticas que no pueden esperar. Es el caso de una nena de seis años que necesita asistencia médica constante pero a quien en febrero la obra social le había reducido el servicio de enfermería a domicilio.

Tras una presentación judicial vía e-mail y en una resolución exprés que demoró apenas 24 horas, consiguieron una medida cautelar y le restablecieron la atención constante a la nena.

«Lo que esto demuestra es que se pueden hacer las cosas de otra forma. Se evita una burocracia enorme. En un proceso normal yo tendría que haber ido dos o tres veces al juzgado», asegura Lucas Prieto Schorr, abogado de la familia. «Sin aislamiento obligatorio, estos amparos demoran, con suerte, entre tres y cinco días en otorgarse», explica el letrado.

Pero la paciente no podía esperar. «Entre sus fundamentos, la jueza Martina Isabel Forns indicó que se ponía en juego la subsistencia de un derecho personalísimo como el derecho a la salud de una niña menor de edad, de principal rango en el texto de la Constitución Nacional y en los tratados internacionales de jerarquía constitucional, y que la situación en la que se encuentra inmersa la niña implica una urgencia que no admite demoras en su respuesta», detallaron desde la familia.

La nena tiene, entre otras patologías severas, Síndrome del Wolf HirschHorn, que incluye microcefalia, epilepsia de difícil manejo, diabetes y retraso mental. Esto genera que deba tener constantemente una sonda nasogástrica y todos los días sufra varias convulsiones, lo que hace necesario la presencia de enfermeras las 24 horas.

Sin embargo, el 17 de febrero un informe médico estableció que, como no tenía otras patologías, la Obra Social del Personal de la Construcción podía reducir la atención a turnos de 12 horas. «Esto generaba que, por las noches, la salud de la nena dependiera únicamente de sus padres, un obrero y una empleada doméstica, que no tienen las herramientas para asistirla. Además de que no podían pegar un ojo», detalla el abogado.

Él fue quien envió por mail a la Justicia Federal de San Martin la demanda por un Amparo de salud. En un plazo de dos horas recibió la respuesta donde le informaban qué Juzgado había sido sorteado. Como la demanda no tenía firma del abogado y del peticionante, porque por la cuarentena no pueden encontrarse, la jueza validó los datos del abogado en el sistema que tiene el poder judicial y a las cinco horas dictó sentencia haciendo lugar a la medida cautelar, la cual fue notificada al domicilio electrónico que el abogado tiene registrado en el poder judicial.

«Por último, la jueza autorizó al abogado a firmar el oficio que dispone la medida cautelar, suprimiéndose el requisito que debe llevar su firma (la de la magistrada) o la del secretario (de su juzgado). Al día siguiente, el letrado dejó el oficio en la obra social y a las 4 horas se comunicaron de la obra social con la amparista para restablecer la prestación», agregó Schorr.

En todo el territorio que abarca la Cámara Federal de San Martín se trata del primero o segundo caso de estas características que se resuelve únicamente con herramientas digitales. En otros casos se están implementando videoconferencias.

«Antes, en Capital, por ejemplo, vos tenías que llevar el escrito en papel y contabas con 24 horas para subirlo al sistema, porque sino era como que no presentaste nada. Con la cuarentena se autorizó la firma electrónica. Tuvo que venir una pandemia para que se simplificara esto. La esperanza es que cada vez se resuelvan más situaciones así de rápido«, cierra el abogado.