COMENTARIO DE CARLOS ALIFRACO A LA REFLEXION DEL LUNES

Querido Eduardo: excelentes tus reflexiones. Totalmente de acuerdo. Muy pertinentes para salir de la queja, del lamento cotidiano por el «encierro obligatorio»al que estamos sometidos y debemos someternos. Importante para pensar más allá y ver más allá de lo manifiesto , de lo explícito, de las incomodidades que nos molestan , ahogan.
Tiempos de «paradojas». Frases televisivas con las cuales muchas veces cuando no se sabía (o quería) continuar con un tema y se decía: » todo tiene que ver con todo» , ahora tienen sentido. Sabés ? Ahora si.
En este momento todo tiene que ver con todo.
El desafío es que debemos animarnos a ver como hasta lo más ínfimo tiene que ver con todo. Es decir, con un sistema que viene haciendo cada vez más del ser humano un elemento descartable. Que naturaliza la discriminación , la marginación y exacerba el individualismo. que ofrece el consumo y «las cosas» como únicas alternativas para resolver situaciones existenciales y trascendentes.
Aún en la emergencia actual se ve cláramente como reaccionan los países ante la pandemia. Algunos intentan salvar vidas.Otros quieren salvar la economía y vidas(situación muy a menudo dilemática) y otros más impúdicamente dicen ante todo la economía, luego las vidas y los más débiles o mayores? y bueno hagan el sacrificio…. Mengele estaría saltando de alegría.El mundo y su sistema quedó desnudo. Ante una situación límite mostró no el paraíso que prometía. Sino la perversión y la falta de valores trascendentes que siempre lo caracterizó. » todo tiene que ver con todo». Si, así es. Un impensado minúsculo virus, mostró al rey desnudo. Con toda su hipocrecía.
Un pequeño virus irrespetuoso que no sabe de clases sociales y privilegios y que ataca a todos por igual.(Tengo CERO dudas que si hubiese estado el problema restringido a algún país o comunidad de un país africano, por ejemplo , ni estaríamos hablando del tema). Este maleducado dejó al descubierto todas las miserias, egoísmos del modo en que transitamos por el universo. Por lo tanto creo que si a la situación hay que buscarle algo positivo, es justamente esto. Nos sacó la careta como generación , como proyecto cultural. Si hasta los animales aparecieron, sintiéndose más libres. Si hasta la tierra respira un poco más. Veo alivio en el mundo vegetal, animal, etc…
Es verdad lo que decís Eduardo. Esta emergencia implica replantearnos recuperar valores, ser solidarios, hacer un giro»copernicano»en nuestra forma de mirar la vida, dejar la superficialidad y la banalidad. Ser personas y no cosas o partes de un mecanismo o máquina cruel, insensible.
Un querido amigo que se fue de este mundo hace un año, siendo muy joven repetía siempre:» No soy más yo que siendo con otros».
El mundo está en el punto opuesto. Se alientan todos los antivalores que sostienen lo contrario. O sea esta porquería.
Que desafío tenemos. De acuerdo contigo. Creo que hay que barajar y dar de nuevo. Pero no con las mismas barajas.
Este entiendo es el paradigma nuevo que tiene que hacer su presentación si no queremos desaparecer.
Como «personas» ya hace tiempo que vamos hacia la extinción.
Espero que podamos «cambiar las barajas para barajar de nuevo». Hay cartas que ya no tienen derecho a estar en el maso. Han demostrado en estos momentos su valor, su verdadero valor: un cuatro de copas. Nunca fueron un as de espadas o de basto.
La historia del mundo los puso en una situación límite y se están yendo miserablemente al maso.
Muy interesantes tus reflexiones. Espero que estemos a la altura de lo que los acontecimientos nos demandan y podamos cambiar muchas cosas.
Porque: todo tiene que ver con todo, Abrazo,

Carlos Alifraco

Psicólogo social , educador sexual, miembro titular de la Fundación Isabel Boschi