CONGRESO PSIQUIATRIA

Ingeniero Antropólogo Eduardo Peluso, miembro de la Fundación Isabel Boschi.

Buenos días, quisiera agradecer a Nora Cavagna la posibilidad que da a la Fundación Isabel Boschi de estar presente en este congreso, a Isabel, su presidenta, la de darle lugar a la mirada antropológica y a ustedes el interés en escucharnos sobre un tema muy controvertido como lo son las nuevas tecnologías y su influencia en la sociedad.

La tecnología raramente es neutral, y más allá que ha sido y sigue siendo importante para disminuir el sufrimiento humano, puede generar cambios culturales no deseados y por ende conflicto sociales si no tenemos sumo cuidado en su aplicación y control

Los antropólogos nos ocupamos del estudio de estos cambios culturales y de esos otros que los sufren.

 Desde hace un tiempo, muchos antropólogos apuntamos a tomar categorías o instituciones de pueblos originarios, con el fin de que puedan ayudarnos a comprender el mundo en el que vivimos…fundamentalmente porque ese otro, originalmente distante en espacio y  en tiempo, hoy comparte con nosotros la misma sociedad y nos interpela constantemente.

Los ofensores sexuales  representan  ese otro , que la sociedad rechaza , penaliza , trata de aislar, sin darse cuenta, que no dándoles una contención y un tratamiento, quién más está en riesgo es la sociedad misma , ya que la reincidencia en estas parafilias es de  un porcentaje  elevado .

La pedofilia, o el consumo de  pornografía infantil, son catalogadas por el sentido común ,  como “animaladas, salvajadas, monstruosidades,  locuras, y otros términos, que apuntan a generar un individuo  tan lejano como sea posible de la humanidad, y tan cercano a la animalidad, que, por un lado justifique como mínimo  separarlos de la sociedad,  y por otro ,nos tranquilice a nosotros, los  civilizados, los sanos, los normales, porque seguramente estaremos muy lejos del contagio de ese mal….

Desde la fundación IB no se justifica parafilia alguna, y la penalización legal y moral, debe ser aplicada sin duda, sin embargo, lo que tratamos de desarrollar, es un trabajo social que debería ser de máximo compromiso por parte del estado, y que apunta fundamentalmente a proteger a una sociedad, que muchas veces no alcanza a entender, que la mayor cantidad de abusos son intrafamiliares, y que ese OTRO puede llegar a ser su hermano, padre, madre, hijo o amigo.

El trabajo que implementamos es principalmente de carácter preventivo, fomentando la educación sexual en diferentes ámbitos, incluyendo a adolescentes, padres, autoridades escolares y profesionales de la salud en general, intentando que la ley de educación sexual integral tenga cumplimiento real, y a nivel nacional

Por otro lado, accionamos correctivamente realizando tratamiento a ofensores sexuales que se encuentran en proceso de recuperación

Esta experiencia con ofensores sexuales pone en juego gran parte de las teorías profesionales, y la psicología, junto con la antropología filosófica y la psiquiatría, puede lograr una transversalidad complementaria, que es fundamental para comprender esta problemática.   Hablando en nombre propio, debo confesar que fue muy fuerte la interpelación que he sentido al comenzar con esta tarea en lo estrictamente personal y emocional, ya que cada uno de nosotros es quien es, a través de ese deseo de reconocimiento en un otro, en un par, y en este trabajo, en el compartir con ofensores sexuales, es muy difícil no generar un mecanismo de defensa moral y epistemofilico, que apunte a no identificarnos con el ofensor sexual en su humanidad.

Y hablando de humanidad, esta ha sido moldeada históricamente por una matriz heterosexual binaria*, que genera ciertas obligaciones y mandatos actitudinales, conscientes e inconscientes en los individuos según su ubicación en la estructura social.

El mandato de masculinidad*, concepto acuñado por la antropóloga Rita Segato, obliga al hombre a cumplir ciertos roles sociales, que sumados a traumas infantiles, podría propiciar, lo que John Money definió como un mapa del amor vandalizado, y dejar la puerta abierta para una futura parafilia.

En este grupo terapéutico, denominado Las Águilas, (así lo bautizaron sus integrantes), compuesto por 10  ofensores sexuales ,surgió el tema del recuerdo, el olvido y sus consecuencias,  luego de que uno de los integrantes , que había consumido pornografía infantil,  expresara que se sentía mucho más contenido que antes de pertenecer a él, y que sus actividades actuales, le permitían de a poco tener momentos felices, pero que una y otra vez le aparecía el recuerdo de la pantalla de la PC con imágenes que no podía olvidar.

Luego de varias sesiones, y,  con una mirada tras disciplinaria, realizamos un análisis de los conceptos de la memoria y el olvido, que hoy me  permito compartirles a todos ustedes, ya que resultaron interpelantes hacia nosotros mismos.

El olvido es necesario para la sociedad y para el individuo. Hay que saber olvidar para saborear el gusto del presente, del instante y de la espera, incluso la propia memoria, necesita también del olvido: hay que olvidar el pasado reciente, para recobrar el pasado remoto. La memoria y el olvido son sin lugar a dudas, compañeros en el tiempo vivido, y tanto uno como el otro se relacionan estrechamente con nuestra forma de comunicarnos, por lo cual, el lenguaje ha tenido, y sigue teniendo una influencia fundamental sobre ambos dispositivos de nuestra naturaleza cultural. Para los grupos originarios, en tiempos en que la escritura no era opción, la transmisión oral y corporal de las formas culturales y normas sociales, obligaba a sus integrantes a utilizar la memoria individual, pero mucho más la memoria colectiva, con el fin de que no se pierdan las tradiciones, y costumbres  a través de las generaciones.

En estas sociedades lo más importante era la comunidad, siendo el individuo, el elemento que posibilitaba la continuidad de las normas grupales no escritas, y su control o cumplimiento

Estas normas sociales, al no existir la escritura, se podrían haber olvidado, sin embargo, recordarlas mediante historias que se transformaban en mitos, y su representación a través de los rituales, forzaban una memoria colectiva, que aunque dinámicamente cambiante, mantenía una naturalización de la vida en sociedad.

Occidente, el Estado, y sus instituciones, cambiaron el centro del sistema, pasando a ser el individuo, el fundamento de la sociedad, y el lenguaje escrito, el dispositivo social que permitiría al poder (que ahora pasaría del grupo a un poderoso), dejar leyes y normas transformadas en la educación del pueblo, al cual le darían la visión y división necesarias para la continuidad de ese poder.

Analizando la escritura en relación con la memoria, hay un texto de Platón llamado El Fedro donde el autor cuenta un mito en el que un mago llega a Tebas a hacerle un regalo a su rey.

El mago le ofreció regalarle la escritura con el pretexto que haría que su pueblo recordase todas sus obras, y las generaciones nunca lo olvidarían… ante lo que el Rey que era muy astuto pidió un día para pensarlo.

Al otro día llegó el mago esperando el acuerdo del rey, sin embargo, ante el asombro de todos, el rey le recibió diciendo:

.-le agradezco el regalo pero no lo quiero, y además si no se marcha inmediatamente, lo haré matar…El Mago sorprendido cuestiono esa reacción…

-Porque su majestad no acepta este regalo tan increíble e importante?

, ante lo que el rey respondió…

-Mi querido mago, usted me quiere regalar algo que según su mirada daría beneficios a mi corte, ya que el pueblo no podría olvidar ninguna de mis hazañas………..sin embargo, lo que podría ser un remedio para el olvido, pasaría a  ser un veneno para la memoria…….. , ya  que la memoria es un juego entre el pasado y el presente, y donde los recuerdos se van transformando, y algunos eliminando inconscientemente, para el solo fin de seguir viviendo

Interesante recordarles que en griego, remedio y veneno se dicen con la misma palabra Pharmakon

Un antropólogo amigo dice que la relación entre el olvido y la memoria, trabajando sobre los recuerdos, debe realizar el mismo efecto en que ciertas plantas deben eliminarse rápidamente para ayudar al resto a desarrollarse, a florecer.

Recordar y olvidar es hacer una labor del jardinero, seleccionar, podar….y aunque en muchos casos puede dar la sensación de un trabajo inconsciente, los grupos sociales fueron marcando cuáles eran los yuyos maliciosos y cuáles las flores a cultivar.

Los grupos originarios utilizaron siempre los rituales para generar un pasaje que resultaba en el fondo una muerte y un nacimiento, y donde los participantes reforzaban  su posibilidad de un renacer a una nueva vida, marcada por un mito, que ayudaba a la sociedad a dar un sentido a sus vidas.

En la literatura también podemos encontrar citas a la memoria para seguir pensando

El poeta Giacomo Leopardi escribía:

…….Oh, rebaño mío que reposas, oh tú, dichoso,

Acaso ignorando tu miseria.

¡Cuánta envidia te tengo!

No sólo porque de afanes

te encuentras casi libre;

Todo sufrimiento, todo daño,

cada temor extremo, pronto olvidas,

acaso porque nunca sientes tedio.

Reposando a la sombra, en la hierba,

estás dichoso y sosegado;

Y la mayoría del año

vives en tal estado, sin molestia.

Yo a la sombra me siento, sobre el césped,

y de hastío se llena

mi mente, como sentir una espuela clavada;

así que nunca he estado tan lejos, aun sentado,

de hallar la paz o espacio.

y ya nada deseo,

Lo que tú gozas y cuánto

no sé decirlo; sí sé que eres dichoso.

poco es el goce que yo siento,

oh rebaño mío, pero de ello no me duelo.

Si supieses hablar preguntarte quisiera:

«Dime, ¿por qué yaciendo

ocioso, sin cuidados,

cada animal descansa,

y yo, cuando reposo, siento tedio?».

Nietzsche, sin haber leído este poema, va a responder la pregunta que aqueja a Leopardi, y sin dudas, a él mismo, expresando lo siguiente:

“…………los animales son felices y los envidiamos porque olvidan”…y va a agregar, “….mientras los hombres tienen una cadena que los ata a su pasado”…

El animal no sabe fingir, y en cada momento es pleno, lo que lo obliga a ser sincero….en cambio, el hombre finge ante los demás……y que fingimos?, fingimos ser felices  y que olvidamos la historia”

Muchos compiten, especialmente en esta época, a quien vive más el presente,……esa idea de la felicidad, es la que envidiamos en los animales y en el niño…

Este  juega inocente en su presente, hasta que les contamos un cuento, y les decimos el famoso..: “había una vez….”

La inocencia del niño proviene de su capacidad de olvidar…

El hombre no puede olvidar…o en realidad, su capacidad de olvidar es siempre limitada… Heidegger diría, “lo que menos  podemos olvidar, es que somos seres para la muerte…..”

Me pregunto entonces y les pregunto:…..Si ser vital podría ser  olvidar……, entonces, perder la memoria, es lo mejor que nos podría pasar……?

Para una mayor felicidad el olvido es importante?  , Hasta dónde?

Para complejizar aún más estas preguntas, trate de analizar el caso contrario, o sea, el recordarlo todo, siendo “Funes el memorioso” de JL Borges de una gran ayuda.

Borges escribía:

Funes era casi incapaz de ideas generales…le molestaba que el perro de las 3 y 14 visto de perfil, tuviera el mismo nombre del perro de las 3 y 15 visto de frente… ….su propia cara en el espejo lo sorprendía cada vez…y le era muy difícil dormir….…y así en su desesperación .. No pudo seguir viviendo… Mostrando que quien no puede olvidar nada está condenado…

Sin embargo, nosotros no somos ni animales, ni Funes el memorioso….es decir, nosotros tenemos cierta capacidad de olvido…

Es cuestión de no saturar la vida con los recuerdos, y es imprescindible saber qué cosa recordar y que olvidar……transformando el pasado a favor de la vida, en un presente y en un futuro…

Las heridas del pasado podrían hundirnos, y depende de cada uno de nosotros esa capacidad de transformar el pasado para el presente, y para la acción.

Algunos olvidos han ayudado a perpetuar hegemonías, por lo que creo, que debemos ser muy críticos de la historia de la humanidad y de la nuestra….dándonos cuenta, de  que  si  nos detenemos a pensar,  encontraremos que gran parte de esa historia ha sido escrita por los ganadores, quedando la versión perdedora “olvidada”….asumiendo nosotros mismos esa situación como natural…..

Hay alguna fórmula para un equilibrio?…posiblemente no la hay…sin embargo….como diría Albert Camius….si nos percatamos que el absurdo está a la vuelta de la esquina….y que todos vivimos esa sensación de una vida absurda en algún momento….es menester ser creativos  y no escapar  ….ni hacia una religión…ni hacia otra salida tranquilizadora….

No hay sociedad que no se precie de su cultura, y tanto, la tradición  oral o el lenguaje escrito dominante, hará lo imposible  por hacerla perdurar inamovible, porque así lo pide la hegemonía del poder,  sin embargo, el cambio es parte fundamental de todo proceso social, y como tal, debemos tener el coraje de cuestionar nuestras certezas y miedos.

Para finalizar, me gustaría proponerles a todos ustedes que hagamos el ejercicio constante de reflexionar críticamente sobre todo lo que nos quieren vender como natural o verdadero, y que hay otras historias y realidades  a las que debemos sacarle el velo.  Seguramente, a partir de ellas podamos comprender  y escuchar al otro, porque reconocernos en la igualdad es fácil, lo difícil es reconocernos CON las diferencias, recordando que, “nada de lo humano me es ajeno”

Muchas gracias

“Si esto es el hombre, da vergüenza ser un hombre”