Cuando pensamos en educación sexual, en que estamos pensando?

Por Eduardo Peluso  Antropólogo, Ingeniero, Educador Sexual y miembro de la Fundación Isabel Boschi

Una posibilidad  es que sea un disparador para una vida plena, donde el placer, como un concepto positivo, se pueda alcanzar sin afectar a ese otro, que seguramente podrá pensar distinto, y sin embargo, en esa diferencia, puede hacernos crecer como grupo e incluso individualmente

Otra cosa, es pensar esa educación sexual  como una búsqueda de ausencia de dolor,  en términos epicúreos, donde esa ausencia de dolor maximizaba los placeres más simples de la vida, como mirar una salida del sol, (no como nos quisieron hacer creer sus detractores que sostenían que Epicuro apuntaba a una vida lasciva)

Y otra cosa es pensar una educación sexual  en que esa ausencia de dolor represente, represión, miedo, culpa, frustración….y entonces los métodos anticonceptivos , no sean una forma de disfrutar más y mejor , sino, como mínimo  solo una forma de no morir, y como máximo uno de los mayores pecados que no permitirán una vida en el más allá…..

Con esta introducción intento reflexionar  que,  a pesar de no estar seguro de la intencionalidad de las palabras del ministro, me preguntaría si esas modificaciones no son una herramienta para que no cambie nada…, y mientras tanto  se siga discutiendo el contenido, y la ESI siga sin implementarse.

Incluso me pregunto y les pregunto si el contenido es lo importante, o lo fundamental radica en quienes serán los que transmitirán esa educación a nuestros niños y adolescentes.

Mi pequeña experiencia dando charlas en colegios del interior, me demuestran que hay que preparar educadores sexuales para esta tarea, y no utilizar profesores de otras materias  principalmente las biológicas (no tengo nada contra ellos) quienes tienen una formación demasiado naturalista, que muchas veces no permite transmitir la idea que el sexo y el género no dejan de ser construcciones sociales que como Judith Butler señala, están basadas en esa matriz heterosexual  en la cual todos hemos sido moldeados.

Es por eso, que a pesar que las modificaciones pueden ser interesantes y algunas fundamentales, ,  entiendo que lo prioritario es hacer cumplir la ley actual con docentes idóneos para tal fin, pero esto también incluye a quienes deben controlar que se cumpla la ley .Este rol no debe estar en manos de funcionarios burocráticos o en maquinarias de impedir, sino en manos de docentes capacitados y en cantidad suficiente  para que el seguimiento a nivel nacional sea efectivo y eficiente

La ley de despenalización del aborto, aunque no fue aprobada, marco un antes y un después en lo que respecta a la participación de cada ciudadano en esa política que se quería mantener  solo dentro del congreso, mostrando que lo personal es político y que el poder está en todo y en todos.

Cuando nos quieren hacer creer que  en algún lugar o propuesta no hay poder, es cuando el poder  hegemónico  gana, por lo cual si la ley de educación sexual existe, primero hagámosla cumplir, y después, o simultáneamente hagamos las reformas para mejorarla, de lo contrario ciertos poderes seguirán triunfando, la ley seguirá sin cumplirse, y ahora, con la  justificación de una posible reforma que quien sabe cuándo sea aprobada.

Eduardo

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