TEORÍA QUEER. Una corriente que visibiliza a los grupos estigmatizados

La identidad de género y el desafío de las binariedades 

Sexualidades periféricas, masculinidad, femineidad, homosexualidad, nuevos modelos de familia, son algunas de las palabras clave que resumen los nuevos paradigmas sociales que comienza a transitar nuestra sociedad.

Martes 5 de Junio de 2012 Hs.

El catedrático destacó el interés puesto de manifiesto por muchos jóvenes.
El catedrático destacó el interés puesto de manifiesto por muchos jóvenes.
El doctor Raúl Galoppe desarrolló la Teoría Queer en el Curso de Formación en Sexología Educativa.
El doctor Raúl Galoppe desarrolló la Teoría Queer en el Curso de Formación en Sexología Educativa.
La aprobación de la Ley de Identidad de Género obliga a la sociedad a replantearse los conceptos bajo los cuales se viene rigiendo, ya que surgen interrogantes que llevan a indagar sobre una nueva mirada de la sexualidad; sobre todo, porque la norma debe estar acompañada del proceso de aceptación social de los cambios que propone.
Sexualidad, nuevos modelos de familia, masculinidad, homosexualidad y el registro de pertenencia a una de las categorías de género existentes son los desafíos para una sociedad que ha desarrollado su historia identificándose con un “binarismo héteronormativo”.
Todos estos aspectos motivaron el seminario Teoría Queer y los nuevos paradigmas de la subjetividad, en el Curso de Formación en Sexología Educativa, que estuvo organizado por la Asociación Sexológica del Litoral, bajo la dirección de Silvia Darrichón.
En la oportunidad, uno de los disertantes fue el doctor Raúl Galoppe, quien participó en la creación y desarrollo del programa de estudios gay, lesbianos, bisexuales, transgénero y queer en la Montclair State University y se desempeñó como primer coordinador del mismo entre 2007 y 2009. El académico dialogó con EL DIARIO y ahondó en los aspectos relacionados a estos paradigmas que se abren en una sociedad “capaz de asimilarlos”, consideró.PERSPECTIVAS. La identidad de género es la forma en que una persona se identifica a sí misma como varón o mujer. Es la concepción propia acerca del sexo al que cada uno siente que pertenece, más allá de lo biológico de cada cuerpo. En consonancia con ello, la Teoría Queer es la elaboración teórica de la disidencia sexual y la deconstrucción de las identidades estigmatizadas, que a través de la resignificación del insulto consigue reafirmar que la opción sexual distinta es un derecho humano.
Las sexualidades periféricas son todas aquellas que se alejan del círculo imaginario de la sexualidad “normal” y que ejercen su derecho a proclamar su existencia. Temas como “dejar ser”, el “derecho al amor” y “los roles sociales” son abordados por esta teoría, que intenta explicar las causas y consecuencias de un sistema social basado en la separación de las personas y no en lo que las hace comunes.
“Es una corriente que ya viene de varios años; comenzó en los Estados Unidos a fines de los ´80”, empezó explicando Galoppe, quien, siendo profesor universitario en ese país, continuó la línea de teoría, explorado en la literatura y estudios culturales, hasta crear un centro de estudios Queer en la Argentina, para seguir con esa línea de investigación.
“La postura es un desafío de las binariedades, de las formaciones heteronormativas de las construcciones de género que son lo masculino o lo femenino, y a partir de ahí hay distintos enfoques interdisciplinarios que, en mi caso, lo realizo desde el arte y la literatura, tomando como punto de vista la representación, analizando cómo se representan esas diferentes sexualidades, mientras que otros lo abordan desde la perspectiva de la psicología, la sociología, o de la historia”, precisó.
Además del campo teórico y de las representaciones existe un campo militante, un terreno en el que se puede “bajar” a la sociedad para producir cambios positivos. Al respecto, Galoppe subrayó la legislación progresista, “de avanzada”, que muestra la Argentina; donde la sanción de la leyes de Matrimonio Igualitario y de Identidad de Género, ponen al país a la vanguardia de otras naciones.
Sin embargo, en cuanto a la visibilidad práctica y cotidiana, se siguen manejando los conceptos binarios. “Pareciera que la sociedad sigue siendo totalmente normativa, donde el hombre tiene un papel determinado y lo cumple, y lo mismo con la mujer, aunque es más transgresora, afortunadamente”, consideró el entrevistado.
Mientras la mujer se aleja, al menos un poco, de la norma, generalmente el hombre mantiene los roles asignados en cuanto a lo que se considera masculino y su visión estética del mundo, un tanto condicionada por parámetros populares. Una de las muestras más gráficas sigue siendo el deporte, y fundamentalmente el fútbol, que expone una estética que sigue identificando y representando al hombre como elemento social, de reunión, relacionándose socialmente con parámetros heteronormativos.
“En cambio, hay otras sociedades que legislativamente no están tan avanzadas, pero tienen otro tipo de visibilidad, otras masculinidades que salen a la superficie, con representaciones en los medios abarcativas, de otras relaciones afectivas que puedan incluir parejas del mismo sexo, y todo eso no lo veo tan representado en nuestra sociedad, a pesar de que la ley existe”, refirió.APERTURA. La Teoría Queer es la elaboración teórica de la disidencia sexual y la deconstrucción de las identidades estigmatizadas, que a través de la resignificación del insulto consigue reafirmar que la opción sexual distinta es un derecho humano.
Las sexualidades periféricas son todas aquellas que se alejan del círculo imaginario de la sexualidad “normal” y que ejercen su derecho a proclamar su existencia.
Temas como “dejar ser”, el derecho al amor y los roles sociales son abordados por esta corriente, que intenta explicar las causas y consecuencias de un sistema social basado en la separación de las personas y no en lo que las hace comunes.
En este contexto, Raúl Galoppe ve con mucho optimismo el tema, porque advierte una apertura “muy grande”, tanto de dirigentes, profesionales, formadores y educadores, “porque la gente teme ante lo desconocido, pero si hay alguien que puede correr ese telón de prejuicios, tabúes y mala información que se ha venido trasmitiendo, se consiguen resultados positivos”, enfatizó.
Si bien reconoció que es un trabajo lento, está convencido que nuestra sociedad está a mitad de camino, con teorías que empiezan a salir del hermetismo académico, en el que tuvieron sus 20 años de desarrollo, hasta poder trasladarse a la sociedad. “Y son muy útiles, porque sirven para crear el equilibrio que está faltando entre lo legislativo, la ciencia, el discurso médico y la representación de las humanidades, que es desde donde surge, y permiten ese equilibrio entre lo que sabemos científicamente pero que luego no puede bajar a la práctica porque los arraigos culturales hacen que sea muy difícil de romper con esas barreras”.
Y esta apertura se refleja en el interés que demuestran los jóvenes, con el deseo de conocer que, abiertos a estas nuevas cosmovisiones, van creando otros paradigmas de la subjetividad humana.
“Estamos reconstruyendo, repensando el nuevo ser humano del milenio y lo comprobamos todos los días; es una sociedad que está avanzando en una dirección y es necesario que la gente entienda que ciertas prácticas, costumbres, y cuestiones afectivas, personales, del deseo y la búsqueda del placer que antes se veían como actos impuros, o privados, también tienen un espacio público porque hay una apertura social para que así sea”, resumió el catedrático.Las sexualidades periféricas

Son aquellas que traspasan la frontera de la sexualidad aceptada socialmente. Están basadas en la resistencia a los valores tradicionales, y al asumir la transgresión muchas veces el precio que se tiene que pagar es el rechazo social, la discriminación y el estigma.
En respuesta a la marginación que está presente en todas las instituciones sociales, desde la familia hasta los espacios educativos y los laborales, la Teoría Queer intenta cambiar el sentido de la injuria para convertirla en un motivo de estudio, e incluso de orgullo.
Así, ser diferente se toma como una categoría de análisis para denunciar los abusos que se presentan desde la misma ciencia, ya que los textos científicos han sido, por lo general, elaborados por personas de género masculino, de raza blanca, de preferencia heterosexual, de clase media y de religión cristiana, dejándose invisibles a otros colectivos como las mujeres, los negros, los indígenas, los homosexuales, los transexuales, los pobres, los musulmanes, los panteístas, y un largo etcétera. Es por ello que la Teoría Queer intenta dar voz a estas identidades que han sido acalladas por el androcentrismo, la homofobia, el racismo y el clasismo de la ciencia.

Instituciones

La escuela es uno de los espacios en los que se deberán replantear los conceptos de familia, identidad de género y sexualidad. Al respecto, Galoppe apuntó que existe literatura referida a niños de familias no tradicionales; no solamente donde los padres son del mismo sexo, sino también en otro tipo de familias que no reflejan el modelo tradicional, porque hay madres solas, padres solos, o abuelos a cargo de los nietos y esos estereotipos, si bien existieron siempre, nunca estuvieron representados en la literatura. “En los libros de lectura de las escuelas siempre se mostró el modelo de familia tradicional, con niños que no encajaban y tenían que tratar de hacerlo o sentir que no pertenecían a lo que la escuela les mostraba, y de alguna manera hubieron algunos cambios pero no alcanzaron para romper aún el binarismo heteronormativo que se propone”, insistió.
Con esta observación no obvió mencionar a la Iglesia, “una institución con mucho poder y que al mismo tiempo tiene una visión del mundo respetable desde una perspectiva religiosa, pero que a veces no es tan positiva cuando se filtra en una sociedad en general, y cada uno debe estar en paz con su propia conciencia y precisamente eso es incuestionable”, opinó.

Queer

La palabra inglesa queer tiene varias acepciones. Como sustantivo significa “maricón”, “homosexual”, “gay”; se ha utilizado de forma peyorativa en relación con la sexualidad, designando la falta de decoro y la anormalidad de las orientaciones lesbianas y homosexuales.
El verbo transitivo queer expresa el concepto de “desestabilizar”, “perturbar”, “jorobar”; por lo tanto, las prácticas queer se apoyan en la noción de desestabilizar normas que están aparentemente fijas.
El adjetivo queer significa “raro”, “torcido”, “extraño”.
La palabra queer la encontramos en las siguientes expresiones: to be queer in the head (estar mal de la cabeza); to be in queer street (estar agobiado de deudas); to feel queer (encontrarse indispuesto o mal); o queer bashing (ataques violentos a homosexuales).
El vocablo queer no existiría sin su contraparte straight, que significa “derecho”, “recto”, “heterosexual”. Queer refleja la naturaleza subversiva y transgresora de una mujer que se desprende de la costumbre de la femineidad subordinada; de una mujer masculina; de un hombre afeminado o con una sensibilidad contraria a la tipología dominante; de una persona vestida con ropa del género opuesto, etcétera.

Dos trámites se registraron con la puesta en vigencia de la ley 

Ayer entró en vigencia la Ley de Identidad de Género que habilita a toda persona a rectificar en los registros públicos el sexo, imagen y nombre de pila con el que fueron inscritos al nacer cuando no coincidan con la identidad de género autopercibida.
En la provincia de Entre Ríos se iniciaron dos trámites: uno en Gualeguaychú y otro en Paraná. De todos modos, según detalló la secretaria general del Ministerio de Gobierno, Lucila Haidar: “Si bien la ley empieza a regir hoy porque así lo determina su publicación en el Boletín Oficial, se está trabajando a nivel Nación en un decreto reglamentario sobre cuestiones puntuales que se deben resolver”, indicó.
En esa dirección, la funcionaria especificó que el ministro del Interior, Florencio Randazzo, está llevando adelante reuniones con técnicos en el tema para delinear el decreto reglamentario y también en la provincia se trabaja en ese sentido.
De cualquier forma, señaló, el trámite ya se puede iniciar y para ello se debe solicitar una partida de nacimiento certificada por el Registro Civil.
“Una vez que está certificada la partida, empieza el proceso administrativo que determina la ley”, indicó Haidar y señaló que “si bien en la ley hay aspectos muy concretos, hay articulados que son sujetos a reglamentación porque pueden tener diferentes alternativas y variantes y eso se está trabajando a nivel nacional”.
Desde la oficina del Inadi comentaron que en el día de ayer no hubo consultas sobre cambios de identidad, especialmente porque a partir de ahora el lugar indicado para realizar todas las averiguaciones pertinentes es el Registro Civil.

Paola Ponroy