ASFIXIOFILIA, EL PLACER AUTOERÓTICO

por la Licenciada Isabel Boschi

El propósito de este artículo es ayudar a las personas que tienen conductas asfixiofílicas que se le tornan inmanejables, para que sepan que pueden buscar ayuda profesional.

No hay intención de proselitismo de un tema dramático , creando una página de asfixiofílicos, pues aquellos asfixiofílicos que conocimos sólo pudieron darse cuenta de cuánto sufrían a causa de su conducta compulsiva, descontrolada, cuando se enteraron de que pueden consultar con profesionales que estudiamos el tema de las parafilias (formas no convencionales de excitación)

La asfixiofilia es una conducta que consiste en la autoestrangulación gradual y controlada para incrementar la excitación y el orgasmo.

Si bien  puede ser motivo de juego ocasional en las parejas, cuando se torna imprescindible para la práctica sexual, decimos que constituye una parafilia.

Una parafilia de por sí sola no es una conducta socialmente negativa. Consiste en   estimularse sexualmente de manera no tradicional.

Ej. Trasvestismo sexual: (excitarse poniéndose ropas del otro sexo),  fetichismo,(excitarse con objetos, como zapatos o partes del cuerpo humano, pies, trenzas, etc), masoquismo sexual, (excitarse en el simulacro de sufrir o sufriendo de manera controlada o no) sadismo sexual,(excitarse, haciendo sufrir a otro, de manera simulada y controlada o no). Algunas de estas prácticas, cuando se juegan con reglas previas, no producen daño si son objeto de consenso de los jugadores.

Pero la persona parafílica puede querer más intensidad o quebrar las reglas del juego.

La persona parafílica no se excita mirando una parte del cuerpo de la persona amada o por solo penetrarla o ser penetrada,.

La Asfixiofilia es una parafilia.

En el caso de la asfixiofilia, lo hace reduciendo el nivel de oxígeno, mediante los procedimientos cercanos a la estrangulación.

Lo malo no es que la conducta sea diferente de la común.

Lo peligroso es que al apretar el lazo, la media, el cordón, o la soga, en el momento del orgasmo  la persona  asfixiofílica puede perder la vida si por fracciones de segundos si el oxígeno no llega a su cerebro., si pierde la conciencia y con ella el cuidado de su vida. En verdad, su vida pende de un hilo, una soga, una media de nylon, un pulóver.

El peligro del juego es que puede desmayarse, o calcular mal su tiempo de reacción para desatarse, posteriormente al orgasmo.

Muchos aparentes suicidios  develaron ser muertes autoeróticas por asfixiofilia como se revela cuando estudiamos la escenografía en que se desarrolló la escena sexual.

Lamentablemente estos hechos suelen darse en adolescentes y en adolescentes tardíos . pero también hubo varios adultos célebres, conocidos  ministros ingleses , cuyo deceso  difundió la prensa internacional

No faltan ocasiones en que la persona asfixiofílica se trasvista. Las parafilias pueden combinarse según necesidades personales

Parafilias: son preferencias estimulantes eróticas,  repetitivas , indispensables para la excitación y el orgasmo, no convencionales para una cultura determinada y de larga data autobiográfica  para quien la experimenta como involuntaria y exigente…

Cada caso de personas con conductas parafílicas es particular y hay que estudiar esas parafilias en su contexto social y familiar.

Resulta interesante tener en cuenta , si no fuera doloroso el acontecimiento; que  la persona que se autoestrangula,  y, siendo varón,  emplea ropas femeninas durante la asfixiofilia, lejos de tratarse de una situación de bigenerismo,  el uso de la ropa interior o exterior en alguien que nació varón podría  representar la búsqueda de  su pareja femenina virtual, significada a través de la ropa , lo  que lo puede hacer  sentir menos solo, según declararon algunos consultantes. Se establece la pareja ilusoria.

Otras personas parecerían buscar, según comentan en sesión, la integración ideal del androgenismo: soy varón y mujer al mismo tiempo. Identidad como unidad,

Nirvana en las sensaciones. El placer total. O la muerte, su gran reverso unificador y democrático.

 

¿De dónde proviene la asfixiofilia?

Como toda parafilia, (llamada perversión por la ley y el psicoanálisis , y denominada “parafilia” por la Sexología ) tiene raíces antiguas en la biografía personal

No se descartan , como en todas las conductas humana los componentes neuronales prenatales y postnatales.

En algunos asfixiofílicos fallecidos por su práctica, se reconoció su enfermedad asmática.

John Money fue co-autor de “The Breathless Orgasm” (El orgasmo sin aliento) , junto con un expaciente, cuyo nombre siempre ocultó, pero que se comidió a escribir sus experiencias guiado por el conocimiento de Money.,Las primeras imágenes infantiles y de la niñez del expaciente  erotizaron el estrangulamiento, revirtiendo el sufrimiento en placer.

 

La ausencia de educación sexual familiar, la severidad y prohibición con los juegos sexuales de la niñez y de la infancia, junto con los episodios comunes en la vida de los niños (celos, abandono de los padres por la existencia de otro hijo menor, pérdida del padre, negligencia afectiva de los mayores hacia los niños, separaciones traumáticas de los padres) sumados a dificultades sensoriales, capacidad intelectual diversa, se combinan para construir un modelo mental afectivo y erótico que el autor llamó “mapas del amor”.A ellos se suman los acontecimientos de pérdidas en una edad en que los duelos se elaboran , muchas veces a través del cuerpo, sin poder hablar con nadie por haber perdido un amor de la niñez.

El mapa del amor del asfixiofílico tiene como requisito las imágenes eróticas que lo llevan a una conducta compulsiva de reducir su caudal de oxígeno cuando se masturba.

Otros llegan a la relación sexual con una mujer, como en “El imperio de los sentidos”.

No quieren morir, pero fantasean con esa vivencia oceánica intensa de la muerte, que asimilan al orgasmo.

 

¿Cómo ayudarlos? Terapia sexual para ayudarlos a manejar la compulsión.

A través de terapias sexuales con especialistas en el tema.

No avergonzarlos..

Ellos juran que no lo harán más y al mes caen en prácticas asfixiofílicas,

Su conducta es compulsiva (descontrolada) e involuntaria.

Lo más ético es darles la esperanza de que un tratamiento en algunos casos combinado con medicación puede permitirle  manejar su compulsión.

 

Educación sexual como prevención.

Durante los años de empobrecimiento del Gran Rosario por la creciente desocupación de los años 90 , hubo una seguidilla de suicidios adolescentes en el pueblo de Gobernador Gálvez, de la provincia de Santa Fe, Argentina.

Fue atribuido al desempleo de los padres de estos adolescentes.Sin desconocer el valor de la impronta social, siempre presente en cualquier hecho de pérdida de un miembro de la sociedad, al leer cuidadosamente los datos aportados por el periodismo, vislumbré en la descripción del fallecimiento de los adolescentes , algunas circunstancias semejantes a las de la masturbación asfixiofílica . Parecía que manejaban su conducta masturabatoria acompañada de estrangulamiento, con una ansiedad que arribaba a  una muerte no deseada.

La Educación Sexual debe hablar de estos temas entre los jóvenes, no para dar ideas sino para prevenir que hechos políticos dolorosos,  llevan a que  los padres descuiden a  sus hijos. Los padres  están abrumados por sus  pesares económicos, y no pueden, no saben y no aprendieron a hablar de temas sexuales, ni a  guiar a sus hijos, no detectaron su parafilia y agravaron así su situación de dolor con una pérdida irreparable.

Los padres y la población deben conocer este tema no por terrorismo psicológico ni por amarillismo escandaloso.

Sino para que todo sea hablable con el objeto de  prevenir pérdidas irreparables.,como son las vidas de los seres amados

 

Nota final: Me duele hablar en pasado del gran John Money, maestro de la Sexología del siglo XX, junto con Alfred Kinsey. Falleció recientemente.

Tuve el placer de intercambiar correspondencia con él hasta que enfermó, durante dieciocho años.

Enriqueció mi cerebro y mi corazón con su modelo de investigador modesto .“I´m a monacal doctor”, bromeaba .( “Soy un doctor o estudioso monacal”). Se refería a su humildad económica, a su falta de ambición , salvo para el conocimiento y la investigación..

Fue generoso en Latinoamérica con sus saberes e hizo, sin importarle a quien gustaba, lo que él decía,  que el mundo se revelara como más amable y comprensible.

 

Licenciada Isabel Boschi

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