SALTA : 11 MESES SIN EDUCACIÓN SEXUAL EN LAS ESCUELAS

 

Diario El Tribuno de Salta , sábado 3 de septiembre de 2011

El plazo de aplicación de la norma promulgada en 2006 venció en octubre de 2010. Hasta ahora no se dictó la capacitación sistemática a los docentes de nivel primario ni secundario.

La ley nacional que rige el dictado de educación sexual en las escuelas de todo el país es la 26.150, a la que Salta no adhirió

Doctora Regina Kigelman

La Provincia devolvió seis mil cartillas para educación sexual

Fueron enviados por el Ministerio de Educación de la Nación. Hay discrepancias de enfoque.
Las autoridades del Ministerio de Educación no asistieron al primer congreso de sexología en Salta.
 
 

Sin material para enseñar Educación Sexual. La ex secretaria de la Federa­ción de Sexología de la Argentina (Fesea), Regina Kigelman, afirmó que en el Ministerio de Educación le comunicaron que las cartillas envia­das desde la cartera nacional a la provincia fueron devueltas intactas. Kigelman sostuvo que “enseñar edu­cación sexual en las escuelas reduci­ría la tasa de mortalidad de las ma­dres que mueren por abortos”.

En el marco del primer congreso de Sexología y Educación Sexual que cerrará hoy en Salta, Kigelman dijo a El Tribuno que el material que se en­vió desde Nación – unas 6.000 carti­llas no se repartieron en las escuelas y se las devolvió al Ministerio. –

Las cartillas denominadas “Educa­ción Sexual Integral para charlar con la familia” fueron elaboradas por es­pecialistas en el tema y están pensa­das para compartirlas con la familia. El material se envía a todas las pro­vincias y se reparte en todas las es­cuelas de Buenos Aires, relató Kigel­man. Aunque este medio intentó consultar a las autoridades del Mi­nisterio de Educación sobre este ma­terial, no se obtuvieron respuestas.

En tanto la diputada provincial Fanny Ceballos informó que el año pasado las cartillas de Educación Se­xual de la Nación se devolvieron porque el enfoque y el vocabulario no coincide con la idiosincrasia lo­cal. “El problema es con los textos, que son biologicistas, y no con la educación sexual”, aclaró un funcio­nario de Gobierno, que prefirió mantener su nombre en reserva. Por su parte, el padre Néstor Aramayo, presidente del Coprodec (Consejo Provincial de Educación Católica), explicó que la Iglesia Católica no se opone a la Educación Sexual. Desde el 2010 y actualmente se enseña Educación Sexual. Aramayo resaltó que ellos se rigen con cartillas que elaboran los docentes de los colegios. Se hacen talleres con los padres y otros, de padres con docentes.

Maldonado Claure, secretario ge­neral de Docentes Agremiados (Da­sa) afirmó:”El material de Nación nunca se repartió a las escuelas”. Agregó que a pesar de que la Minis­tra Adriana López Figueroa habló de que se está capacitando a los docen­tes “la mayoría del personal docente sabe que eso no es así”, sostuvo. “Hay desconocimiento de lo que es Edu­cación Sexual. En Salta creo que se piensa que se trata de la genitalidad, de coito y eso no es así”, enfatizó Ki­gelman, integrante de Fesea, quien agregó:”No se entiende a la sexualidad en un aspecto integral”.

La representante de la Federación dijo que esa visión incluye conocer el cuerpo, los derechos, entre otros.

***************************************************************************************

El universo de la intimidad adolescente

FRANCISCO SOTELO – El Tribuno

 

La sexualidad es una de las energí­as más poderosas que movilizan al ser humano desde la concepción hasta el último aliento de su exis­tencia. Es, esencialmente, vida. Ha­blar de sexualidad, entonces, no admite mojigaterías ni liviandades. La realidad social – que se hace presente en las escuelas como en ninguna otra parte – impone la ne­cesidad de asumir que la educa­ción sexual es algo muy serio, que compromete la salud física y psí­quica de los alumnos. Es claro que la educación en la sexualidad es un derecho inaliena­ble de los padres, y que el ámbito ideal para desarrollarla es la fami­lia; tan claro como que la mayoría de las familias no se encuentra en condiciones de brindarla. La escuela debe hacerse cargo. Para poner en marcha la educación sexual hace falta, en primer lugar, capacitar a los docentes. En este punto, Salta está en deuda La maternidad precoz y no dese­ada en niñas de diez arios en ade­lante es un dato social que obliga a abordar con sentido práctico la en­señanza de la utilización de los mé­todos anticonceptivos. Negar esta realidad es peligro­sos, especialmente, para el prea­dolescente. No se trata solamente de una en­señanza práctica sobre métodos de control de la natalidad. La sexuali­dad es mucho más que genitali­dad, y este es el punto más delicado cuando debe ser abordado desde el Estado. Se trata de una cuestión que está presente en la realidad áu­lico desde el preescolar. La naturali­dad, el equilibrio y la sabiduría de los educadores es imprescindible. En el Estado suele darse la tenta­ción algo fascista del snobismo o de la imposición de valores que los pa­dres no necesariamente compar­ten. Los niños deben ser prepara­dos, pedagógicamente, frente al riesgo de la pedofilia. Deben apren­der a asumir sus propias vivencias sexuales y las de sus compañeros, con naturalidad y sin traumas de ningún tipo. El gran riesgo son las imprudencias de los adultos. Numerosos programas que so­bre el tema emitió el canal En­cuentro muestran una visión dog­mática progresista que, más allá de la eventual validez académica, no puede ser impuesta por decreto o resolución. De todas maneras, la escuela salteña no debe demorar la puesta en marcha de los progra­mas, porque estos empiezan por los maestros y profesores, que son adultos y saben muy bien cuáles son las necesidades de los niños y los adolescentes. Ellos no se van a escandalizar, no se asustarán ni tampoco aceptarán mojigaterías ni liviandades.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*