Todos somos diversos sexuales

Trabajo final

Carmen Rojas

Acompañante Terapéutica, Auxiliar de Psicodrama, y Egresada del Curso de Sexología Educativa 2014-1015.

 

 

Este trabajo aborda una problemática que me ha interesado desde mucho antes de comenzar mi formación como sexóloga educativa, porque siento que las personas transgénero merecen un trato diferente del que suelen recibir en nuestra sociedad, es decir que es necesario que sean aceptadas plenamente y tratadas con respeto y calidez, en lugar de ser meramente toleradas en función de que la ley les reconoce derechos, pero esa aceptación será imposible si no se les conoce. Nadie acepta lo que no conoce o entiende. Por eso este trabajo, para contribuír al conocimiento de las peculiaridades y sutilezas de las identidades de las personas que entrevisté.

Además del género femenino y del masculino, existen otras identidades que se pueden agrupar en una tercer categoría –usualmente conocida como transgénero- entre las que se encuentran las travestis y cross dressers que he tenido el placer de  entrevistar.

Valga entonces una aclaración: No hay un solo modo de ser transgénero; la identidad sexual, la orientación sexual y el rol de género pueden diferir entre sí, es decir que una persona trans puede (siendo biológicamente de sexo masculino) sentirse (o no) mujer (es su identidad de género), sentirse (o no) atraída y enamorarse de mujeres (es su orientación sexual) y tener (o no) hábitos de vida usualmente asociados al rol de género  femenino (vestir, comportarse y relacionarse de manera tradicionalmente considerada propia de una mujer).

Las cross dressers de sexo masculino, por ejemplo, pueden ser homosexuales, heterosexuales ó bisexuales, independientemente de lo mucho que valoran vestirse como mujeres, y de que cuando no se visten así puedan vivir como varones que en algunos casos son además padres de familia.

Las personas transexuales, a diferencia de las transgénero, desean hacer la transición de un cuerpo masculino a uno femenino (o viceversa), para lo que recurrirán a cirugías en los genitales y otras partes del cuerpo.

Todas estas clasificaciones en todo caso pueden resultar ser provisorias, ya que una persona puede comenzar siendo cross dresser para luego hacerse travesti y finalmente hacer la transición de sexo (hormonal, quirúrgica y legal.)

El Dr .Magnus Hirschfeld fue posiblemente el primer médico occidental que comenzó a estudiar y publicar sobre el travestismo y .también el primero en utilizar el término  “trasvestido” y diferenciarlo de la homosexualidad, diciendo que quien se trasviste puede o no ser homosexual. Estaba convencido de la importancia del factor glandular (hormonal) como determinante de la conducta sexual tanto en el caso de la androginia, como en el del trasvestismo o la homosexualidad. En su época todavía no se había desarrollado un vocabulario que diferenciase entre identidad de género e identidad sexual. El concepto de eonismo:, es anterior al de travestismo, estaba considerado un “vicio antisocial” o “anti natural”. El término eonismo se creó en honor al “Caballero de Eon” (1728-1810). Ese caballero se llamaba Charles Beaumont; fue un militar y diplomático francés durante el reinado de Luis XV. Trabajó como espía de Francia en Rusia y en Inglaterra y para ello se disfrazaba de mujer.

A continuación presentaré solamente una de las entrevistas que realicé para fundamentar este trabajo en mis observaciones vivenciales personales directas. Se trata en este caso de una conversación con una travesti. Propongo verla juntos con las personas presentes hoy en esta presentación de mi trabajo de promoción, y les adelanto que interrumpiré el desarrollo del video cada tanto, para poder compartir con Uds. algunas observaciones y reflexiones sobre el mismo

Algunas de las preguntas que le hice fueron. ¿,cuando te diste cuenta que sentías deseos de ser niña,? Como vivís socialmente esta elección? ¿Qué tipo de elección de pareja te enamora’? ¿hay muchos modos de ser trans’? ¿.a futuro como te imaginas tu vida’? Contános un sueño que tenés….

 

 

Para continuar con el trabajo aclaro que voy a usar como bibliografía de referencia el libro “Cuerpos Desobedientes” de Josefina Fernández, ya que trata en profundidad el tema del travestismo e identidad de género en nuestro medio..

En el año 1997 hubo en la ciudad de Buenos Aires un encendido debate en torno a la derogación de los edictos policiales. Éstos edictos comprendidos en el llamado código de faltas otorgaban facultades a la policía para reprimir actos no previstos por las leyes del Código Penal de la Nación. Cuando se establece la autonomía de nuestra ciudad, ,los edictos caducan y la nueva legislatura porteña debe elaborar una nueva norma que lo reemplace, y en marzo de 1998, se sanciona el Código de Convivencia Urbana con el que desaparecen figuras tales como, la prostitución, la vagancia ,y la mendicidad. Para su formulación intervinieron un conjunto de factores, el accionar de movimientos sociales, agrupaciones como el movimiento lésbico, travesti, transexual, bisexual y movimientos feministas, junto con los de derechos humanos. Esto se venia pidiendo hace mucho tiempo, desde la apertura democrática Argentina.

Por otro lado un motivo que tuvo peso para modificar la vieja normativa existente fue el mismo proceso de autonomizacion de la ciudad de Buenos Aires, ya que la convención estatuyente había incluido en su letra como causal de discriminación, el género, la raza, y la orientación sexual, y de este modo asumió el compromiso de evitar actos de esta naturaleza.

Comencemos ahora con una breve revisión histórica del concepto de travestismo: En sus estudios  Foucault nos muestran que será necesario esperar hasta el siglo 19.y principio del siglo 20 para ver cómo la sexualidad se transforma en un dispositivo central en el ejercicio del poder, en el que se anudan dos preocupaciones fundamentales: el control de la población como un todo y el control sobre el cuerpo.

Es en el transcurso de los dos últimos siglos cuando el sexo se constituye en un modo de acceso a la vida del cuerpo y a la vida de la especie que permite desarrollar políticas específicas sobre ellos, la sexualidad se convierte en terreno para disputas y debate político, y queda su dominio como clave de las relaciones sociales en un contexto de cambio en las condiciones sociales y económicas. El cuerpo surge como campo de intervención que será, junto al conocimiento materia de importancia fundamental para las operaciones políticas .

En 1993 se empezaron a conocer los esfuerzos científicos por estudiar a la sexualidad  entendida como una “ciencia del deseo, que intenta revelar la clave oculta de la naturaleza humana. y se inician nuevos debates sobre lo que ya Freud había estudiado. Junto a la sexualidad infantil, a su existencia y a cómo influye en el ser humano, la .sexualidad adolecente y la sexualidad femenina, empiezan también las especulaciones sobre la homosexualidad. Se habla sobre intersexualidad, de hermafroditismo y sobre el travestismo, y surge con fuerza el concepto de género.

El concepto de género surge por primera vez en el campo de las ciencias médicas del siglo 20, en un intento por explicar un conjunto de prácticas anómalas reunidas bajo el nombre de aberraciones sexuales entre las cuales estaba el travestismo.

Donna  Haraway en 1995 examina el origen del concepto de género e identifica los factores que rodearon el surgimiento del paradigma de la identidad de genero motivados por énfasis en la somática sexual y en la psicopatología por parte de los grandes sexólogos del siglo 19 y de sus seguidores interesados en explicar las inversiones sexuales, junto con el continuo desarrollo de la Endocrinología y Fisiología de los años 20, la Psico-biología de las diferencias de sexo surgidas de las Psicologías Comparativas, y las primeras cirugías de cambio de sexo alrededor de 1960. La categoría de genero surge del ámbito de las ciencias médicas .Después de la segunda guerra la idea  de genero facilito la emergencia de los estudios feministas, y luego fue reformulado el concepto de genero a partir de los movimientos feministas. De este modo queda alejado el concepto de género de sus orígenes, las feministas tomaron el concepto de genero para luchar contra la violencia. Luego de examinar las maneras en que el sexo biológico llego a equipararse al género social así nace una nueva perspectiva. Las feministas tendieron a hacer hincapié en las transformaciones a nivel del género, su proyecto fue minimizar las diferencias biológicas y proveerles diferentes significados y valores culturales.

Haciendo un poco de cronología del travestismo: luego de largos períodos de criminalización y de encierro en prisiones los llamados “desvíos sexuales” pasan a ser objeto de estudio de las ciencias médicas y sexuales que establecerán diferentes formas de trabajar sobre el travestismo y la homosexualidad, y también sobre transexualismo,.

Dove King en 1998 organiza una cronología de los principales acontecimientos históricos que condujeron al advenimiento del concepto de travestismo. Se trata de una cronología elaborada sobre la base de información recogida en países de Europa occidental. King establece un periodo entre 1870 y 1920, en el que se puede apreciar una producción de gran cantidad de información acerca de varones y mujeres que se travistieron y deseaban adoptar el rol adscripto al sexo opuesto.

Los términos que empleaban eran términos tales como “sentimientos sexuales contrarios” en 1913 Havelock Ellis, habló y escribió sobre inversión de roles sexo y estética. Entre 1920 y 1950 los términos travestismo y eonismo son incorporados y se publicó material psicoanalítico en cantidad considerable. Se empieza a estudiar lo endocrino con más énfasis y las nuevas tecnologías de cirugía plástica, en esta etapa se intentan los primeros cambios de sexo.

Desde 1950  hasta 1965: en esta etapa se usó por primera vez el término transexual, que fue acuñado por Cauldwell. De este modo la transexualidad comienza a tener voz propia. En esta etapa comienzan los trabajos sobre intersexualidad en la universidad Johns Hopkins y con ello se inaugura el concepto de género, (Money, Hampson). En esta etapa se unen travestis y transexuales para organizarse y se muestran en medios de comunicación.

El travestismo como expresión de un tercer género:

Una amplia gama de estudios antropológicos ha  investigado el travestismo  a partir de una hipótesis que afirma al travestismo como expresión de un tercer género

En el libro de Gilbert Herdt, de 1996 “Third Sex, Third Gender Beyond Sexual Dimorphism in Culture and History” el autor cuestiona  la viabilidad de la categoría tercer sexo o tercer género. La importancia de esta clasificación del travestismo como tercer género se funda en la identificación de su orientación sexual como homosexual a juicio de Herdt. .La necesidad de hablar de un tercer genero surge a partir de una reinterpretación del sexo y del genero diferente a aquellos provenientes del campo de la sexología. Herdt señala que la categoría varon y mujer basados en los criterios anatómicos no son ni universales ni conceptos válidos  para un sistema de clasificación de género, la categoría de tercer genero impugna el dimorfismo sexual en un intento orientado a comprender como en determinados lugares y movimientos históricos la gente construye categorías.

 

El travestismo como reforzamiento de las identidades genéricas:

Desde la literatura revisada sobre el travestismo en la cultura occidental la antropóloga Victoria Barreda en 1993 es una de las que más problematiza la categoría de tercer género, como un tercer status sexual. La pregunta que se hace es si efectivamente podemos pensar en un género con absoluta prescindencia de la diferencia sexual. Teniendo esto presente y tomando como unidad de análisis un grupo de travestis en prostitución en la ciudad de BUENOS AIRES se investiga sobre los sentidos según los cuales dicho grupo construye su género. En otras palabras se busca saber cuáles son las representaciones e interpretaciones que el travestismo hace de lo femenino ,quiere decir que la construcción femenino que la travesti realiza consiste en un complejo proceso en el plano simbólico y físico de adquisición y rasgos interpretados como femenino, como un ritual de pasaje ,primero se adoptan signos exteriores como vestido y maquillaje, luego se transforma el cuerpo a través inyecciones de siliconas o intervenciones quirúrgicas, de modelar los glúteos y lo primero es ponerse pechos, caderas etc, por supuesto todo esto acompañado por un nombre de mujer, el estéreo tipo femenino predominante en nuestra o esta sociedad. La representación femenina del travestismo prostibulario estudiado por la investigadora Barreda tendrá como contenidos la figura de la madre, como mujer creadora y  la de puta, como mujer fatal, BARREDA introduce una dimensión más a su análisis, quiere decir que no es lo mismo ,ser un cuerpo, que “tener un cuerpo”, el cuerpo se reduce a una serie de  signos sin historia ni cualidades, no obstante ese, cuerpo travesti se denuncia e insiste en querer mostrar que sigue siendo varón, el componente anatómico no es olvidado y la masculinidad aparece como experiencia vivida en la intimidad y en las prácticas sexuales que reconducen nuevamente a la travesti a definirse como varón. En el cuerpo se  debaten la separación y la inclusión de aquello considerado del orden de lo anatómico-fisiológico, aquello considerado desde el orden de la cultura.

El estudio de las culturas no occidentales revela no solo la variabilidad en los rasgos socio culturales de los roles sexuales, sino también la amplia variación en las creencias concernientes al cuerpo y a lo que constituye el sexo

Conclusión:

Todavía hay mucho para hacer escribir, experimentar, y ni hablar de sensibilizar a la sociedad sobre este tema. Lamentablemente tuve que seleccionar y descartar mucho material interesantísimo. El tema de transgénero, si bien hoy está  visibilizado, todavía hay quienes piensan que son personas” enfermas” desviadas”. Todavía nos falta educación sexual, ya que con la ley sola no basta, hay que ponerse a hacer docencia como me dijo una chica cross, salir a la calle, en todos lados. A mi entender hay tantas sexualidades como personas existen, muchas diversidades sexuales. Todos somos diversos sexuales, el libro “Cuerpos Desobedientes” de, josefina Fernández debería ser bibliografía en los colegios donde se debería dictar la materia sexualidad humana, como  materia curricular. Es un sueño que algún día se convertirá en realidad.

 

Bibliografía utilizada: “Cuerpos Desobedientes” de Josefina Fernández

Historia de la sexualidad, de MICHEL FAUCAULT volumen 1

Entrevista grabada  con chica transgénero, hecha por Carmen Rojas.

INTERNET: MAGNUS HIRSCHFELD