Los profesores de medicina deberían aprender que los derechos de uno terminan donde empiezan los derechos de otro.

medicoPese a lo que dicen las leyes, sigue siendo práctica usual realizar todo tipo de procedimientos médicos sin el consentimiento informado de los pacientes cuyos cuerpos son usados a ese fin. Muchos médicos sostienen que una paciente anestesiada no va a sentir nada si uno o mas residentes recién recibidos ó estudiantes de medicina la usan para practicar maniobras –como por ejemplo para introducirle un espéculo en la vulva, si lo hacen mientras está dormida. El argumento de “ojos que no ven, corazón que no siente” unido al de “los que están aprendiendo tienen que practicar” no considera que están educando a los futuros médicos a vulnerar los derechos de sus pacientes, cuando en realidad podrían practicar sobre maniquíes, e incluso sobre aparatos munidos de sensores que les indicasen de manera objetiva y cuantificada si la fuerza que aplican en cada caso es la correcta y necesaria. Esa educación es la que hace que luego algunos médicos se sientan habilitados para humillar o maltratar a sus pacientes. El respeto a la privacidad y el pudor de los pacientes no se aprende de un cuadernillo sobre ética. Podría sin embargo encauzarse a partir del ejemplo y proceder de los profesores.