El diálogo es imprescindible para evitar la explotación

prostiLa corte de justicia europea ha dictaminado el pasado  jueves 1° de Octubre que el gobierno holandés actuó correctamente al negarle la licencia para operar legalmente un prostíbulo a un proxeneta que no hablaba húngaro ni búlgaro, que es el idioma de las mujeres que trabajaban para él. El fundamento del dictamen es que para poder trabajar con prostitutas (en este momento 75% de las prostitutas de Amsterdam  son oriundas de países del este europeo, asia y áfrica)  sin hacerle el juego a las redes de trata de personas,  el dueño del prostíbulo DEBE poder comunicarse bien con las mismas, y eso no es posible si se trata de extranjeras recién llegadas y no puede comunicarse con  ellas en su idioma. El pronunciamiento de la corte –y su fundamento- se hacen automáticamente extensivos a todos los países de la unión europea.