Déficit en el free will o déficit en el will power

INFLUENCIA DE LAS NEUROCIENCIAS EN EL SISTEMA LEGAL

Por Perla Marzano

Aclararemos los términos free will y will power:

Free Will o libre albedrío, es “la sensación de que somos libres para elegir” porque “hay un correlato neuronal de los sucesos que podemos considerar como demostrativos del libre albedrío”. (Francis Crick, premio Nobel de Medicina 1962).
Otro premio Nobel de Medicina más reciente año 2000 Eric Kandel dice en su libro “En busca de la memoria” pág. 432 “tal como pensaba Freud, casi todos los especialistas en el cerebro creen que no somos conscientes de la mayoría de los procesos cognitivos, sino solamente su resultado. Un principio similar parece regir nuestra sensación consciente de libre albedrío”.
La decisión humana es cotidiana, permanentemente tomamos decisiones y no tenemos tiempo de procesar los pro y los contras de cada decisión. Cuando elegimos sea lo que fuere lo hacemos creyendo que somos concientes de nuestra decisión.
O sea que el libre albedrío existe cuando uno cree que es conciente que el libre albedrío existe.
Pero la mayoría de las decisiones del día son automáticas o son sin proceso conciente, o que llega a la conciencia.
El mismo fenómeno puede verse de diferente manera, según Antonio Damasio (director del Dto. De Neurología de la Fac. de Medicina de la Univ. De IOWA) procesos emocionales marcados previamente, guían la toma de decisión aun racional. Y cuando hay una decisión, áreas racionales del cerebro cognitivo y no racionales del cerebro emotivo compiten y muchas veces y ganan las emocionales.
En cuanto al déficit en el free will se manifiesta a través de decisiones erradas permanentes y no presentan problemas en el área cognitiva. El Dr. Facundo Manes, director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro narra el caso de un paciente de 70 años que se quiere casar con una chica de 18 años, y quiere darle una casa, pero todavía no se separó de su mujer, la familia está totalmente destrozada. Este señor es cardiólogo y sus pacientes lo ven bien y mas simpático. El mismo insiste en que el test de Barcelona está normal (este test es el primer instrumento neuro-psicométrico para medir el estado cognitivo).
En estos pacientes con el correr del tiempo sus tomas de decisiones lo llevan a pérdidas del status financiero, social familiares y de amigos hasta que la enfermedad se hace avanzada: hay atrofia en el giro recto o demencia fronto temporal.
Si las decisiones erradas en un principio lo llevan a tener problemas legales y se le pide un peritaje, van a rendir bien ya que los test neuropsicológicos fueron desarrollados para detectar disfunción cerebral o funciones ejecutivas y no detectar el problema de “decisiones en la vida real”.
Pero estos pacientes junto con el normal rendimiento en las pruebas cognitivas tienen anormalidades en la emoción, en social cognición, y toma de decisiones.
Las neurociencias sugieren que la toma de decisión humana es un proceso que críticamente depende de los sistemas neurales importantes para el proceso de la emoción y que el daño frontal puede interrumpir la función normal de estos procesos implícitos.
Este tipo de paciente frontal libremente toma decisiones y si estas tienen consecuencias legales y el juez le pregunta ¿pero usted sabe que está mal? Y responde que sí; y ¿Por qué lo hizo? (repregunta el juez). Ellos saben lo que está bien o que está mal pero igual deciden mal.
Otro punto a tener en cuenta es en situaciones judicializables ¿la autoridad solicita chequeo de imágenes cerebrales para descartar una posible demencia frontotemporal?
Will Power es fuerza de voluntad.
Ejemplificando: Si una persona que está haciendo dieta es convidada con un helado y aunque le parece que sería lindo lo rechaza.
Si rechaza el helado tiene cierta manera de sufrir, que en inglés sería “The Capacity of Enduring Painyer”, para tener beneficios a largo plazo.
Pero en el déficit en el Will Power hay una incapacidad para resistir la tentación.
Ellos no pueden tener dolor, ellos necesitan tener la recompensa inmediata.
El conocimiento explicito está y sin embargo ellos toman la mala decisión.
A un adicto se le puede decir que si sigue consumiendo cocaína perderá su trabajo, va a tener un impacto negativo socialmente y perderá a su familia. Él lo puede aceptar, lo puede racionalizar, sin embargo no deja de ser adicto.
Este tema lo debemos analizar también en los ofensores sexuales, ¿tienen ellos un déficit free will, por los déficit en el área órbito- frontal que es un nexo entre el cerebro emocional y el cerebro cognitivo o quizá tienen un déficit en el will power en la incapacidad para resistir la tentación?. Ellos no pueden tener dolor, ellos necesitan la recompensa inmediata.
No es un problema de conocimiento racional, es un problema que va más allá y quizás se pueda explicar con déficit en el free will o déficit en el will power o tener un over lap en algunos circuitos neuronales.
Es tema que no solo debe interesar a neurólogos o pisquiatras sino básicamente pueda ayudar al sistema legal conjuntamente con las neurociencias que ya poseen herramientas de alta gama.
En el simposio titulado: “Neuroetica: mapa del nuevo campo” se reunieron científicos, filosofos, abogados y sacerdotes para considerar cómo la nueva concepción de la mente afecta a temas que van desde la responsabilidad personal y el libre albedrío hasta la responsabilidad de un enfermo mental ante un juicio y las consecuencias para la sociedad y el individuo de los nuevos tratamientos farmacológicos y/o psicoterapéuticos.

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