Mantecados blancos de jengibre

Ingredientes.
Harina común 200 gramos
Azúcar impalpable 100 gramos.
Manteca congelada picada con cuchillo 150 gramos.
Ralladura de medio limón.
Ralladura de jengibre fresco (aproximadamente una cucharada sopera.
Una pizca de pimienta blanca.

Preparación

Tamizar la harina común con el azúcar impalpable.
Huela el aroma de la levadura que contiene. Seguramente evocará algún momento de la infancia. (Proust. En busca del tiempo perdido).

Con un cuchillo pique la manteca hasta que queden partículas pequeñas, y luego combínelas con las manos hasta formar un granulado con la harina y el azúcar. Perciba la textura de la mezcla y pruebe acariciar con ella una pequeña superficie de la piel.
Agregue la ralladura de limón , jengibre y la pimienta blanca.
Una todo con sus manos, y envuélvalo con forma de cilindro en un papel film. Lleve al congelador.
Cuando haya tomado consistencia, corte círculos delgados. Debe hacer esto con cuidado, porque la mezcla se desgrana.
El sexo es como las galletas de jengibre, necesita tiempo, aromas, texturas, chasquidos, sabores picantes y creatividad.
Cocine las galletas en hormo moderado, su lugar se inundará con los aromas de oriente.
Una vez extraídas del horno, espolvoree con azúcar impalpable.
Prepare un buen café turco para acompañar, deje sonar alguna música con aires de guitarra y dispóngase a disfrutar de cosquillas en el paladar.

Gabriela Uzal.

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