TINTA Y TINTO

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CICLO DE CHARLAS PARA LA PREVENCIÓN DEL ABUSO SEXUAL. 👉 Conocer, para prevenir.

👩‍👨‍ Expondrán: Isabel Boschi y demás miembros

🔖 Bono contribución (sugerido $ 500, por encuentro)  

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DESARROLLO JUVENIL-Capítulo 6 de “Gendermaps” (Mapas del amor) de John Money

Traducción de la Lic. Isabel Boschi

En muchas especies, en las humanas pero  incluso entre las ovinas, pero especialmente entre los primates, los juegos de ensayo sexual juvenil constituyen esquemas del desarrollo para que  los individuos formemos el mapa de género.

Los mapas de género permiten practicar el comportamiento de macho o hembra, de masculino o femenino.

Cuando a los monos Rhesus se les impone un aislamiento social, se los priva del juego de montarse uno sobre otro. Se comprueba que en el curso de su sexualidad postpuberal, son inhábiles tanto para ubicar su cuerpo para el coito, como para cooperar en la relación sexual, aunque tengan una pareja genital con experiencia.

Por otra parte, las hembras privadas de juegos sexuales, a las que se les induce un embarazo experimental, resultan madres abusivas y abandónicas y hasta pueden llegar a matar a su cría.

Los cachorros que sólo tienen media hora de juego sexual diario, pueden llegar a mejorar su comportamiento de crianza cuando crecen, pero con un retraso de entre seis y doce meses, en un tercio de los casos para lograr una competencia sexual.

Esos animales se reprodujeron pero disminuyeron el promedio común de los nacimientos de la especie.

Educamos a nuestros hijos con estereotipias de género. Pero éstas no necesariamente se legitiman en los juegos sexuales infantiles cuando nuestros hijos juegan solos, en pares o en grupos.

Sin embargo, hay evidencias de que es preferible la tolerancia a la intolerancia para que esos juegos sexuales iniciales de ensayo y error conduzcan y formen mapas de género libres de distorsiones patológicas. Citaré un ejemplo transcultural que  nos lo proporcionan los habitantes originales de Arnhem Land, de la costa central del norte de Australia (Money et al., 1970).

Los adultos tradicionalmente toleran entre los niños los juegos de ensayo sexual entre edades concordantes. Es una tradición ancestral que sobrevivió a la civilización occidental.

En ocasiones, a la hora de la siesta, en la guardería, los niños y las niñas yacen pegados de costado, de frente, moviendo su cuerpo y su pelvis, meciéndose y chupándose el pulgar. Son niños entre uno y dos años. Los que tienen entre cinco y seis años juegan más explícitamente a adoptar una posición coital cuando duermen al aire libre en el tradicional campamento.

Los adultos no los reprimen o se divierten diciendo “Aprenderán a hacerlo cuando crezcan”.

Ignoramos si los chicos inventan esa posición en ausencia de un modelo o si imitan los juegos   de chicos un poco mayores.

Tal vez observaron cuando copulaban los adultos o adolescentes, pero aún en la Australia originaria esto es improbable porque los adultos suelen copular en privado y a oscuras. Entre los adultos no existe evidencia de un efecto deletéreo que provenga del juego sexual de su infancia.

Por el contrario, puede haber tenido un efecto beneficioso en la salud sexual, ya que no hubo evidencias de parafilias (sexo bizarro o perversiones) que formaran sus mapas del amor.

Tampoco hubo evidencias de transposición de hétero a bi u homosexual en sus mapas de género, lo que sorprende en vista de una ubicuidad transcultural en tal transposición.

Si el juego de ensayo sexual juvenil no tuvo efectos deletéreos en una sociedad que lo ha tolerado, debemos considerar el reverso, es decir, que la deprivación de tales juegos no tolerados o prohibidos y castigados por la sociedad,  tienen efectos deletéreos.

La sociedad actual presenta un dogma antirreformista que reprime una investigación epidemiológica y científica que establezca este tema.

En las historias clínicas de gente con disfunciones sexuales y en las cortes que se ocupan de ofensas sexuales, encontramos patologías sexuales de todo tipo, desde inofensivas hasta criminales y ofensivas, y todas ellas se han originado en sus años juveniles. Aunque la información sobre el origen de la patología sexual juvenil se obtuvo prospectivamente, predomina el hallazgo retrospectivo (Money y Lamacz, 1989).

Al estudiar cómo se desarrolla la  madurez sexual normal, vemos que el principio etiológico común en la patología sexual adulta, es la deprivación de la información sexual normal  en el aprendizaje infantil y la supresión de un normal juego etariamente adecuado de ensayo sexual, a solas o en compañía.

Consideramos que ésta es una forma antisexual de abuso y de negligencia infantil, que empeora si a estos actos los acompañan  castigos severos y la humillación por la “transgresión sexual” que para algunos prejuiciosos consisten los juegos sexuales entre niños.

Tal abuso aparece también en la patología adulta cuando se enfrentan la deprivación sexual y la prohibición por un lado y la sofisticación sexual y la participación por el otro lado.

Es una combinación que atrapa al niño que no zafa de la Trampa  22, dilema en el que “te castigan si lo haces y te castigan si no lo haces”, según admitas o rechaces entramparte.

La Trampa 22 también se aplica a compartir o participar de información y juegos sexuales  concordantes para la edad. Tales experiencias son prerrequisitos para la aceptación social con pares pero a la vez los adultos las penalizan.

Otra aplicación de la Trampa 22 persigue a la relación sexual explícita no concordante en edad que no sea traumatizante per se, pero  tiene como consecuencia que la justicia criminal los juzga de manera severamente traumatizante a ambas partes si es descubierta y denunciada.

Al dilema Trampa 22 lo demonizan también cuando hay las relaciones sexuales explícitas en encuentros etariamente concordantes y consensuados, que son coercivos unilateralmente y o relaciones sadomasoquistas o disciplinas de bondage.

Por supuesto que es necesario rescatar a la pareja obligada por una amenaza por tortura, ataque sádico, heridas violentas o posible crimen si alguien actúa unilateralmente.

A veces es difícil el rescate debido a que existe un fenómeno de colusión entre el abusador y quien tiene adicción al abuso.

Este fenómeno de colusión se denomina Síndrome de Estocolmo. Se denomina así por una de las cuatro prisioneras de Jan-Erik Olsen, un ladrón de bancos de 32 años que atracó el Sveriges Kreditbank en Estocolmo en  1973. Ella se enamoró y formó pareja con este  hombre que la secuestró a mano armada. Cuando la liberaron rompió con su novio y se casó con Olsen (Streutz citado por Musaph, 1994).

La mujer pudo relacionarse con él aún cautiva, de acuerdo con el principio sexoerótico de una comienzo sexoerótico.

El principio que se aplica evolutivamente es que  la configuración erótica de los mapas del amor y los mapas de género que se manifiestan en la adolescencia, con sus anomalías incluidas, tienen antecedentes prepuberales.

El antecedente no necesariamente es de abuso sexual genital específico, aunque aparece así en el promedio de las situaciones patológicas.

El sexoerotismo incluye intimidad táctil cercana y vínculo personalizado. Y ambos tienen sus antecedentes en la más temprana infancia.

Tanto la deprivación prolongada como el exceso patológico de intimidad y vínculo en la infancia y niñez pueden perjudicar el desarrollo de los mapas del amor y de género.

También pueden perjudicarse por períodos la intimidad y los vínculos si ambos se pierden por una repentina catástrofe, por separación o muerte.

En tal caso, la distorsión evolutiva de los mapas del amor y de género constituye una restitución simbólica.

Los chicos y adolescentes cuyos mapas de género y de amor se distorsionan patológica y reiteradamente, tienen un antecedente histórico de haber crecido en un conflicto hogareño con patología interpersonal y sexoerótica.

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La homosexualidad parece ser  una moda

Por Eduardo Peluso  Antropólogo, Ingeniero, Educador Sexual y miembro de la Fundación Isabel Boschi

Teniendo en cuenta estas declaraciones de la máxima autoridad de la iglesia católica en un libro recientemente publicado, me pregunto, ¿existe la posibilidad que esa institución y sus representantes puedan entender al  diferente?, ¿o es que al haber dicho esto está aplaudiendo la libertad de género?

Ante esta inquietud, me propuse de-construir  algunos conceptos citados y tratar de  comprender si la “moda” guarda alguna posibilidad de pensarla, y talvez darle una vuelta copernicana a su presunta carga negativa de sentido, tratando de entenderla como herramienta de cambio, no efímero, como se intenta expresar, sino como un cambio revolucionario y duradero .Para ello primeramente, intente acercarme al concepto desde varios pensadores y desde la real academia española.

Del francés mode,  moda, es “un uso o costumbre que está en boga en determinada región durante un cierto periodo. Se trata de una tendencia adoptada por una gran parte de la sociedad”

El filósofo francés Gilles Lipovetsky (París, 1944) en “El imperio de lo efímero”, dice: “La moda no excluye la inteligencia, la libre iniciativa de los hombres y  la responsabilidad de la sociedad respecto a su propio porvenir”
Por otro lado Judith Butler (Cleveland, 1956) en “El género en disputa” con un juego de palabras dice: “Que el género es una decisión, un rol, una autoconstrucción que uno hace al ponerse la ropa en la mañana. Que hay ‘uno’ que es prioritario para su género, uno que va al guardarropa de género y decide su liberación con el género que usará hoy.”
 La filósofa tiene algo que decir sobre la identidad, elemento cuya percepción se encuentra en mutación por las modas.  Para ella, la identidad de género lleva consigo un performance realizado por los sujetos. Y la moda es uno de sus artilugios.

Eric Hobsbawm (Alejandría, 1917-Londres, 2012) “Si los diseñadores de moda más brillantes son, en ocasiones, los mejores predictores del futuro, la responsabilidad del oficio no es menor”(Un tiempo de rupturas,)2013 .Reconocido historiador nacido en Alejandría, Hobsbawm centra su obra Un tiempo de rupturas en el cuestionamiento de la superestructura de la cultura y sociedad del siglo XXI,  ¿en dónde tiene cabida la moda? Es curioso que uno de los grandes personajes de la historia del siglo XX haya encontrado una manera de hablar sobre esta disciplina, específicamente en este libro, donde confirma que ha sido la moda una de las más influyentes para el entendimiento de los procesos culturales en relación con el poder, el conflicto y la alteración de la sociedad.

Pierre Bourdieu (Denguin, 1930 – París, 2002) “Pienso que una revolución específica, algo que hace época en un campo determinado, es la sincronización de una revolución interna y de algo que ocurre fuera, en el universo que la rodea.” 

Sociología y Cultura (1984)

Vemos desde posiciones diferentes, la importancia que tiene la moda en los procesos de cambio social, por otro lado, estudios antropológicos han dado cuenta de manera certera que “la moda” de la homosexualidad ha existido desde que el hombre fue dando sus primeros pasos sobre la tierra, y entiendo, que difícilmente esto pueda desconocerlo el máximo representante de la Iglesia Católica, concepto este, (católico) cuyo significado significa “Universal”…..y por el cual San Pablo abogo,  queriendo incluir a todos dentro del reino de Dios…En Sus cartas a los Gálatas San Pablo escribe; “…ni judíos, ni cristianos, ni negros, ni blancos, ni hombre, ni mujeres, “todos” en el cuerpo de Cristo” Esa carta incluía a todos, pero no era una suma, sino que todos con sus diferencias podían tener acceso a lo que él consideraba lo bueno….

¿¡Como puede ser que casi 2000 años después, instituciones y quieres hablan en nombre de, (o sea haciendo callar al otro),  continúen negando lo diferente a ellos, sin abrir los ojos para percibir que de a poco y a pesar de su todavía poder, los diferentes, a los cuales el resto debemos comprender, son ellos?

¿No es absurdo que quienes dicen que la homosexualidad es una moda como concepto cargado de negatividad, sean los mismos que van perdiendo poder en virtud de ciertas modas de otras épocas? ¿¡Sería una moda decir que la tierra era el centro de universo?, ¿estaría de moda citar que Dios creo al hombre a su imagen y semejanza?, la teoría de la evolución totalmente comprobada Antropológicamente fue un cambio de moda en las creencias?

La moda como costumbre arraigada y por supuesto cambiante, debe observarse como un modo más en que la cultura se visibiliza y da la posibilidad de que otros poderes, muchas veces minoritarios vayan expresándose, y buscando su lugar, y por eso mismo, coincidiendo principalmente con Butler, considero que la moda al  igual que el lenguaje oral o escrito tiene una función  per formativa, dinámica y heteróclita permitiendo de esta manera aflorar nuevas identidades.

Quienes interpreten de esta manera el discurso de la autoridad de la iglesia deberán agradecerle a ella su apertura al cambio y a la diferencia, quienes lo interpretemos como una nueva muestra de rechazo al diferente, deberemos seguir aportando desde nuestro lugar ideas y reflexiones críticas con el fin, no de cambiar el pensamiento del otro, sino justamente dejar que todos esos pensamientos compartan ,no sin cierto conflicto, las nuevas visiones del mundo.

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Cuando pensamos en educación sexual, en que estamos pensando?

Por Eduardo Peluso  Antropólogo, Ingeniero, Educador Sexual y miembro de la Fundación Isabel Boschi

Una posibilidad  es que sea un disparador para una vida plena, donde el placer, como un concepto positivo, se pueda alcanzar sin afectar a ese otro, que seguramente podrá pensar distinto, y sin embargo, en esa diferencia, puede hacernos crecer como grupo e incluso individualmente

Otra cosa, es pensar esa educación sexual  como una búsqueda de ausencia de dolor,  en términos epicúreos, donde esa ausencia de dolor maximizaba los placeres más simples de la vida, como mirar una salida del sol, (no como nos quisieron hacer creer sus detractores que sostenían que Epicuro apuntaba a una vida lasciva)

Y otra cosa es pensar una educación sexual  en que esa ausencia de dolor represente, represión, miedo, culpa, frustración….y entonces los métodos anticonceptivos , no sean una forma de disfrutar más y mejor , sino, como mínimo  solo una forma de no morir, y como máximo uno de los mayores pecados que no permitirán una vida en el más allá…..

Con esta introducción intento reflexionar  que,  a pesar de no estar seguro de la intencionalidad de las palabras del ministro, me preguntaría si esas modificaciones no son una herramienta para que no cambie nada…, y mientras tanto  se siga discutiendo el contenido, y la ESI siga sin implementarse.

Incluso me pregunto y les pregunto si el contenido es lo importante, o lo fundamental radica en quienes serán los que transmitirán esa educación a nuestros niños y adolescentes.

Mi pequeña experiencia dando charlas en colegios del interior, me demuestran que hay que preparar educadores sexuales para esta tarea, y no utilizar profesores de otras materias  principalmente las biológicas (no tengo nada contra ellos) quienes tienen una formación demasiado naturalista, que muchas veces no permite transmitir la idea que el sexo y el género no dejan de ser construcciones sociales que como Judith Butler señala, están basadas en esa matriz heterosexual  en la cual todos hemos sido moldeados.

Es por eso, que a pesar que las modificaciones pueden ser interesantes y algunas fundamentales, ,  entiendo que lo prioritario es hacer cumplir la ley actual con docentes idóneos para tal fin, pero esto también incluye a quienes deben controlar que se cumpla la ley .Este rol no debe estar en manos de funcionarios burocráticos o en maquinarias de impedir, sino en manos de docentes capacitados y en cantidad suficiente  para que el seguimiento a nivel nacional sea efectivo y eficiente

La ley de despenalización del aborto, aunque no fue aprobada, marco un antes y un después en lo que respecta a la participación de cada ciudadano en esa política que se quería mantener  solo dentro del congreso, mostrando que lo personal es político y que el poder está en todo y en todos.

Cuando nos quieren hacer creer que  en algún lugar o propuesta no hay poder, es cuando el poder  hegemónico  gana, por lo cual si la ley de educación sexual existe, primero hagámosla cumplir, y después, o simultáneamente hagamos las reformas para mejorarla, de lo contrario ciertos poderes seguirán triunfando, la ley seguirá sin cumplirse, y ahora, con la  justificación de una posible reforma que quien sabe cuándo sea aprobada.

Eduardo

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¡Yo se los dije!: El problema de la violencia sexual es político, no moral

Entrevista a la antropóloga Rita Segato, una estudiosa de la violencia machista
“El problema de la violencia sexual es político, no moral”
Segato advirtió sobre los peligros de la “glamorización” de la violencia sexual en la pantalla y de la “despolitización de lo que está sucediendo”, en relación al impacto que generó el caso en la sociedad.
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Francesco Tonucci en la Facultad de Derecho

Tuve el honor de concurrir como invitada especial por OMEP a escuchar la exposición dl pedagogo italiano Francesco Tonucci.

Aunque el nivel del jardín de Infantes en la mayoría de los centros educativos en Argentina es de excelencia, necesitamos muchas ideas propuestas por Francesco Tonucci en sus innumerables libros.

Gracias OMEP por la invitación. Gracias Tonucci por su ideal de una escuela organizada de acuerdo con las necesidades de crecimiento y desarrollo de los niños

Isabel Boschi

Organizada por Fundación Arcor y OMEP Argentina se llevó a cabo en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la UBA, la conferencia “Necesitamos a la niñez para transformar la escuela” a cargo de Francesco Tonucci.  El evento contó con la presencia de autoridades de los ministerios de Desarrollo Social y Educación, DGEGP, CADE y fue declarado de Interés Educativo por el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación.

En su exposición, Tonucci propuso una escuela distinta, una escuela que promueva y apruebe a todos los alumnos, incluyendo sus diferencias. Un espacio que pueda ofrecer a cada uno de sus alumnos y alumnas desarrollar sus capacidades, sus vocaciones. “Necesitamos una escuela sin aulas, con talleres y laboratorios. Un día en la escuela debería ser un recorrido, un viaje”, expresó.

En cuanto al rol docente, manifestó: “tenemos la necesidad de buenos maestros, de directivos que los apoyen y tenemos la necesidad de alumnos que expresen su voz y sean escuchados”. En particular, como un compromiso avalado por la Convención de los Derechos del Niño.

Para cerrar, Frato (su seudónimo como dibujante) tomó una fibra y definió, en una de sus características viñetas, el rol de la tecnología.

La actividad fue gratuita con más de 1000 localidades agotadas.

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¿Y AHORA QUIEN ENSEÑA? Por Alejandro Ferreyro

Sin duda en estos últimos tiempos, la mayor parte de nosotros nos vimos conmovidos a causa del tratamiento de la ley del aborto.

A propósito del tema, como el viejo docente que soy, reparé algo atónito en el devenir de los  comentarios …. LEER MÁS

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Y POR CASA COMO ANDAMOS

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Encuentro notable con uno mismo

La Nacion, 20 de julio de 2018

En el cuento “El otro”, un Borges ya mayor se encuentra con su versión joven en un banco que existe simultáneamente a orillas del río Charles, en Boston, Estados Unidos, y a pasos del Ródano, en Ginebra, Suiza. A lo largo del relato reflexiona de modo magistral sobre el tiempo, la memoria y la literatura. Pero leyéndolo a la luz de los últimos estudios neurocientíficos podría pensarse que también alude al fenómeno de la “despersonalización”, una singular experiencia durante la cual una persona puede “verse desde afuera” o convertirse en extraña para sí misma.

“Si esta mañana y este encuentro son sueños, cada uno de los dos tiene que pensar que el soñador es él -escribe-. [?] Mi sueño ha durado ya setenta años. Al fin y al cabo, al recordarse, no hay persona que no se encuentre consigo misma. Es lo que nos está pasando ahora, salvo que somos dos”.

La despersonalización es uno de los innumerables misterios de la conciencia, ese Everest de la investigación que están explorando brillantes investigadores en todo el mundo. Algunos, como Stanislas Dehaene, profesor del Collège de France y director de la Unidad de Neuroimágenes Cognitivas del Inserm, afirman que no está localizada en un área particular del cerebro, sino que es una forma de procesamiento: la información (como por ejemplo un aroma, un sabor, una sinfonía o el color restallante del cielo en primavera) se hace consciente cuando es compartida por múltiples circuitos cerebrales, lo que se dio en llamar “espacio de trabajo neuronal global”.

Para el italiano Giulio Tononi y otros, sería algo así como una “fase” que se alcanza cuando el cerebro combina el nivel exacto de orden y anarquía. Esto genera un patrón global de activación integrada o sincronizada en la corteza cerebral. Tononi plantea que la conciencia es información “máximamente integrada”, y sentó las bases matemáticas que permitirían cuantificarla. Hasta hay una hipótesis que podría calificarse de borgiana. Es la de Anil Seth, codirector del Centro Sackler para Estudios de la Conciencia de la Universidad de Sussex, en Gran Bretaña, y editor de la revista Neuroscience of Consciousness. Para Seth, el cerebro “alucina la realidad”. Incluso la experiencia del yo, una marca distintiva de la conciencia, podría pensarse como una alucinación.

Dado que numerosos experimentos muestran que nuestras percepciones son modificadas por nuestras expectativas, Seth invita a pensar en el cerebro como una “máquina predictiva”. “No vemos luces ni olemos aromas -afirma-: lo que percibimos es la mejor conjetura del cerebro sobre lo que hay en el mundo”.

Igual de provocativa es su definición de esa voz que nos habla durante la vigilia, nuestro yo consciente. ¿Qué distingue el ser consciente de simplemente estar despierto? Al parecer, no se trata solo de la cantidad de neuronas involucradas, ni siquiera del nivel general de actividad neuronal, ya que el cerebro está casi tan activo durante ciertas etapas del sueño como durante la vigilia. Según Seth, la individualidad consciente es una construcción compleja generada por el cerebro que hace su “mejor suposición” en función de sus creencias o expectativas previas y de los datos sensoriales disponibles. “Nuestras experiencias de ser y tener un cuerpo son ?alucinaciones controladas'”, dice. Y en lugar de la máxima cartesiana ?pienso, luego existo’, propone: ?Me predigo, por lo tanto soy'”. Cómo surge la conciencia de un sustrato biológico es hoy uno de los mayores misterios de la ciencia. “Contestar esta pregunta es fundamental -afirma-, porque sin conciencia, no hay mundo, no hay yo, no hay nada”.

En 1969, Borges, sentado junto a su doble 50 años más joven, atisbó este enigma insondable: “De pronto recordé una fantasía de Coleridge -escribió en “El otro”-. Alguien sueña que cruza el paraíso y le dan como prueba una flor. Al despertarse, ahí está la flor”.
Por: Nora Bär
Nora Bär

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